>El Conde de LaFey sorprendió a su infiel esposa.
>Nueve meses de cariño y de compartir.
>Oh, era un hijo bastardo.
>Cómo podía él haber estado tan ciego.
>«Ningún niño bastardo
>heredará lo que es mío».
>Otra aventura de las suyas
>le había hecho caer en la desesperación.
>Así que la empujó
>escaleras abajo para que se matara.
>«!No!», gritó ella.
>En 1777, el día 7 de Julio.
>La Condesa se partió el cuello
>y el feto salió muerto.
>Entonces incineró a su amada esposa
>y bautizó al feto:
>«Abigail, descansarás con deshonra».
>Descansa con deshonra.
>Obsesionado por una extraña idea,
>quería momificar a la niña
>para encontrar en el futuro… Y lo hizo. KING DIAMOND