
Se dice que la soledad puede ser adictiva... Y he llegado a pensar que estas palabras son muy ciertas, recordando mi vida siempre a habido momentos de extrema soledad, y aunque intenté huir de ella esta siempre me encuentra, así este rodeada de personas la soledad es mi fiel compañera nunca me abandona, y hasta llegas tomarle aprecio a esos momentos de reflexión contigo misma en la soledad de tu habitación, como otros también son insoportables y crees que no vas a resistir un momento más así, pero señores si se pueden resistir, la experiencia habla, aunque tampoco soy tan vieja y mi resistencia no es tan fuerte... A veces creo que esta nunca se va a ir, y esa posibilidad me aterra, estar sola hasta el fin de mis días, se que es un pensamiento fatalista pero que puedo hacer siempre esta rondando mi cabeza, siempre ahí y los amigos que creías que te podrían ayudar a sobrellevarla cuando más los necesitas no se encuentran, no sabes como llegar a ellos y tienes que enfrentarte sola a las tinieblas que aunque solo existan en tu cabeza para ti son tan reales que hasta te duele el pecho al respirar... Y no puedes llorar, no puedes descargar la ira que la soledad produce, así que te la tragas, la escondes en un pequeño rincón de tu alma y esperas que se quede dormida que no despierte con más fuerza, que la puedas manejar, y sigues viviendo día a día con una sonrisa en la cara aunque esta no alcance tus ojos... Sigues viviendo con la esperanza de que algún día cambiará, que algún día encuentres a alguien para compartir tu soledad...