
La niña puede comprender que pasar la vida entera siendo mujer y vista como niña es algo normal para todos, pero entender por qué no puede dejar de crecer cuando quiere seguir creciendo es una de las preguntas que se hace cada noche.
Un mundo de adultos en el cual todos actúan como niños, un mundo que no siente suyo, la niña simplemente se deja llevar e intenta precer como un ejemplo ante la sociedad; cuando en realidad la niña grita en silencio lo mucho que desea ser entendida y querida.
La niña no entiende por que por más que se esfuerce por ser feliz, aún existe un vacío que no se puede llenar con nada ni nadie conocido. Sabe que un día podrá ser feliz por completo, pero la idea de no poder controlar el tiempo la entristece eternamente.
Cree encontrar el amor, cree poder compartir con esa persona el resto de su vida y sueños, cree que esa persona es la indicada para poder alegrar su corazón, que a pesar de los golpes recibidos; aún late tan fuerte como la primera vez que escucho la palabra amor, cree entender que el mundo es para la gente buena y cree tanto en ella misma que confía y se entrega sin condición a la persona que se ha ganado su alma entera sin saber si será apreciada o querida como ella anhela.
La niña está confundida y no sabe cómo puede seguir siendo fiel a la persona que ni siquiera sabe si es realmente de ella y más aún sin saber si esa persona puede llegar a cuidar de ella como la mujer que es por fuera y la niña que esconde en lo más profundo de su ser.