
*La decepción duele más que mil puñales porque quiebra el alma, desata la ira agazapada, no deja espacio al perdón por tanta confianza traicionada. Es tan inmenso el dolor, que quisiera no sentir, como las plantas… Cuando miro las huellas desde la distancia, me reprocho la ingenuidad, la tolerancia… No quiero pensar, ni comprender, ni escuchar, solo quisiera huir lejos, escaparme de estas garras, dejar atrás la hipocresía, la especulación, las mañas. Cuando ya estoy muy cansada, de repasar las mismas líneas, una y otra vez, en busca de una esperanza, me respondo estas palabras: no la busques, no estaba. El tiempo pasa, y nada cambia… no cambia la esencia de lo que somos, no cambia lo que se lleva dentro de las entrañas. Cambian puntos de vista, se sustentan las palabras, se afianza la madurez, y se publican las canas. Por qué no ví, … el relativo valor de las azañas. Seguiré buscando excusas para explicar la ceguera que me llevó a ignorar las alertas de mis sentidos certeros que gritaban: “no era así como yo pensaba”. Soy cómplice… por dejar hacer, por no detener, por encontrar explicación para lo que no debe ser, por el síndrome de estocolmo que cobijé sin querer. El cansancio, la ira se mezclan con la esperanza, no nací para caer ni aunque la tierra se caiga, tengo fuerzas, tengo ganas, tengo miedo… tengo llagas. Tengo verdades que me alcanzan: nunca fue lo que pensaba.* "everybody's looking for something, some of them want to use you, some of them want to get use by you, some of them want to abuse you, some of them want to be abused by you"...