El sonido les destroza los oídos. El ensordecedor sonido del metal se acerca, sus cuerpos esperan los latigazos; el sabor del cuero en sus labios.
Oigan el grito de la guerra más fuete que antes. Con la espada en la mano para controlar la tierra. El metal aplastante golpea en esta noche terrorífica; caigan de rodillas ante el Señor de los Fantasmas.
Victimas cayendo bajo las cadenas. Los escuchas llorar, dolores mortales. El puño del terror abriéndose paso. No hay nada que puedas hacer ahora
Los ejércitos vestidos de cuero precieron; el Señor de los Fantasmas nunca falló; el humo se levanta del suelo.El sonido metálico del volumen que sube.
Caigan de rodillas
E inclínense ante El Señor de los Fantasmas