No anunció una estrella su nacimiento, tampoco nacieron de sus huellas flores de loto. No nació de parto, señalado de antemano por la sola acción de venir al mundo.Nació de consciencia, de ideas; de un cúmulo de tiempos y espacios contenidos que se unian en el momento para moldear ese pensamiento en especial.
Era un dia común.Horarios de oficina, tráfico, contaminación y stress en la mayoria de las personas; cuerpos exahustos de vivir una vida tan rutinaria descansaban sobre los ventanales del trasporte público, mientras otros, furiosos, insultaban al conductor de al lado por no ceder el paso; prisas, mal humor,rutina, enfado, cansancio. Todo lo que le es común a los hombres y las mujeres que sostienen mediante su trabajo un ciclo injusto donde el que no trabaja es quien vive de mejor manera. En suma, un dia como cualquier otro para la mayoria de las personas que viven en el capitalismo del siglo XXI.
Hombres como el que les contaré nacen cada dia, cada hora, cada segundo, pero el 99% de ellos muere en labores de parto al anteponer su cordura y su congruencia con el inconsciente colectivo, en oposición a la sana locura de la idea independiente que les ilumina la sesera. Más, para descanso de mi alma, son grandes cantidades los que siguen adelante con la nueva vida, con la nueva verdad, con el nuevo camino; bien bacheándole, pavimentandole o construyendo un puente nuevo.
Hombres y mujeres de este tipo se encuentran, no en los filósofos, no en los teólogos, no en los abogados ni en los que dictan las leyes del mundo, ni en los que encarcelan y golpean para "defender" la seguridad pública,palabra tan mancillada y mal empleada, pues a fin de cuentas... ¿quién puede estar seguro en un sistema que puede secuestrar a quien se le antoje, aún sabiendo de la inocencia sobre los crímenes que se le imputen? ¿quién es tan ingenuo para creer que las naciones del mundo que cuentan con "seguridad pública", son realmente seguras y prósperas?
No, en definitiva los hombres de este tipo no son funcionarios, ni asesinos a nómina con cargo al erario público, mucho menos hombres de gabinete y partido, empresarios o sacerdotes. Los seres de este tipo son más bien los alcoholicos que encuentran el oasis, los buenos hombres que comparten lo que tienen con el desdichado; los que dan de comer al hambriento y dan de beber al sediento. Aquellos que despúes de estar muertos en vida, comprenden la muerte y aman la vida. Son los que sienten el gran amor y el gran odio. Los mismos que piensan en personal y en colectivo a la vez, es decir, los portadores del buen ego.
Este hombre es uno de ellos. Habia sentido en carne propia el amargo sabor del sentimiento vacio, de ese tener pero carecer a la vez de razones para vivir. Del desprecio por la vida y por el placer, aunado al miedo y la inseguridad. Un ser completamente vacio y mudo, autista en analogia, con la diferencia de serlo por voluntad y no por naciemiento.
Esa mañana de capitalismo del siglo en curso, después de despertar del letargo sostenido por ventanales de autobús, iluminó su mente una idea, una de las tantas que ennoblecen al hombre.
Y la idea es esta;
""El hombre es Dios!, la consciencia del hombre es Dios!, los actos buenos del hombre son Dios!, la eternidad y el vacio son Dios!......"
NO!, los actos buenos son actos buenos, la consciencia es consciencia, la eternidad y el vacio son sus yos propios. El problema de todo lo que dicen que es Dios, es que tiene que ver con un "algo" real del ser humano; no del microbio, no del perro, sino del ser humano. La creación de la idea de la perfección a partir de la de imperfeccion más pura, pues, a fin y al cabo, la perfección es la gregarización y aderezamiento de todo lo parcial, intentando construir el todo, lo último y lo primero.
La perfección escapa a la descripción, al sentimiento, e incluso al entendimiento y la percepción. Para un ser limitado como el homo sapiens, que solo comprende lo que huele, lo que ve, lo que toca , lo que oye, lo que degusta y lo que puede crear a partir de ello, la perfección es un platillo que se pudre cuando lo toca por cualquier via. En definitiva el hombre no puede hablar de Dios, (lo que supone perfecto) sin caer en el punto de vista del hombre, sin ver en la perfección de otro, parte de la imperfección de si mismo. Asi que Dios es un producto de su imaginación, que niega la existencia del ser perfecto.
De esto mismo nace el asesino de Dioses (el verdadero, no el que usurpa su nombre en hi5) un ser que entiende la imperfección de lo perfecto, y que entiende la mancha de defectos de la cual son ostentores los dioses todos. El asesino de Dioses es un Dios mismo; un guia, una idea, un ser que se suficienta de si mismo para ser. Pero el Asesino de Dioses goza de un don exclusivo en comparación de los Dioses comunes; es humano. Su calidad de humano le lleva a errar y por ende a aprender. Es el Dios vivo y mortal, la ruptura de los convencionalismos en el mundo de las deidades, es un Dios identificación; personal e intransferible.
No significa esto que el Asesino de Dioses sea perfecto; es exactamente igual de imperfecto que un hombre o que un Dios, porque es hombre y dios. La perfección la deja para lo que ni siquiera se entiende, lo que no se crea, lo que no se percibe.....lo no conocido. Los Dioses son asesinables....la verdad intaxonomizable no. Lo que no crea, lo que no destruye, lo que no puede ser verbo, ni verbizado, éso no muere porque ni siquiera vive, no se necesita probar o desaprobar su existencia, porque no aplican las leyes de la lógica humana a ello...la existencia es algo perceptible y lo perceptible es deformable por el proceso mismo de percibir.
Eso fue lo que le oí decir al Asesino de Dioses, antes de que mi horario de trabajo caducara y tuviera que abandonarlo para ganarme el pan para mi familia.