Te miro desde adentro, donde están escondidos lo mas grandes secretos, mientras la melodía llena el espacio contemplo los ojos que me llenan el alma y espero pensando que la promesa de ayer será eterna en el amor que vive en mi pecho, pués aún en la distancia no logro olvidarte.
Y no creo que enloquecí con el juicio que encontré, en los sueños que parí en mi mente al conocer los besos que te dí, y no me preocupo de volver a ser el que fui ya que soy lo que soy y eso gracias al amor, desde que te conocí.
No hay idioma que sea sublime que te ilumine y te cambie la vida, haciendo de uno un principe, un Dios que si le falta el amor no se le terminan las medidas.