No sé en qué momento,qué dichoso día ni siquiera sé el motivo por el cual me aventuré...pero lo hice y de eso estoy seguro...Eramos muchos, pero solo estabamos ella y yo. Para ellos solo se trataba de un juego simple y divertido pero nosotros estabamos siendo complices del magnifico y ancestral juego de la seducción...yo la saboreaba de antemano, la acariciaba aún cuando no la tenía entre mis brazos,sentia un cosquilleo incesante que me recorria todo el cuerpo, era una sensacion rara,como si todos y cada uno de mis atomos excitados desearan abandonarme para fusionarse con los suyos...Pero, dada la sentencia de alejamiento dictada por mi actitud acobardada, me ayudaba de la imaginacion para consolarme, embriagandome de irrealidad...Continuara...
-ju