Pekín se viste de gala tanto para acoger a multitud de visitantes internacionales, como para promover una imagen novedosa y moderna del país asiático en el mundo. La apertura será el evento más televisado de la historia, con una audiencia esperada de miles de millones de personas.
Los Juegos de Pekín empiezan teñidos de polémica. El periplo internacional de la antorcha olímpica ha estado sacudido por las incesantes protestas de activistas en favor de la autonomía del Tíbet y el respeto a los derechos humanos. La censura en torno al uso del Internet ha suscitado muchas críticas en los últimos días.
El gobierno chino no quiere desaprovechar la oportunidad que le brindan los Juegos para mostrarse ante la comunidad internacional como una potencia emergente en todos los órdenes.
El presidente del Comité Olímpico Internaci, Jacques Rogge, elogió con pasión las instalaciones construidas por los chinos para la ocasión. "Desde México 1968, los primeros Juegos en los que participé, nunca vi una Villa Olímpica así", aseguró el belga, que comparó las prisas vividas de Atenas con la buena marcha de las obras de los principales escenarios en Pekín.
Unos 10.500 deportistas se enfrentarán por la gloria del oro en un Pekín preocupado sólo por la polución y por la probabilidad de lluvia en la inauguración.
82 suizos en Pekín
La selección de los atletas (82 + 4 suplentes) se ha hecho de forma muy cuidadosa. La plantilla se ha reducido con respecto a las anteriores ediciones. En las Olimpiadas de Montreal 1976, fueron 83 atletas. 119 en Atlanta 1996, 103 en Sidney 2000 y 99 en Atenas 2004.
El nivel de contaminación preocupa a muchos médicos y atletas. Por lo demás, el Comité Olímpico Suizo prevé un arsenal de medidas para prevenir los efectos de la contaminación atmosférica y el calor.
Federer ya tiene rival
Roger Federer, el primer cabeza de serie suizo que ha reinado al frente del ranking durante 235 semanas, tendrá un rival potencialmente peligroso: el ruso Dmitry Tursunov, el número 35 en la lista de la ATP.
ok see u