Baja algo por tu mejilla,
mientras tienes una triste sonrisa,
es una simple lágrima.
Un suspiro que ocultas detrás de tí,
mientras finges ser fuerte,
niebla tu cara sonriente.
Esto se pega en mí como un cristal roto.
Puedes alejar el dolor de tu corazón.
Voy a salvar tu cara siempre sonriente.
Puedes llorar ahora
porque yo siempre estaré aquí,
porque yo ahora estoy aquí