En estas últimas 6 semanas, he vivido lo que no había vivido en 17 años. Mi vida comenzó a girar como un trompo, dando vueltas y vueltas, sin detenerse ni afianzarse en nada. Busqué el amor, y me cerró la puerta. Busqué la amistad, pero la apariencia me engañó. No tengo amigos en el colegio. Aunque crean lo que crean, y piensen lo que piensen. Me siento desterrado, me siento tan solo, en esta selva de concreto, donde no confías en nadie, ni nadie confía en tí. Ves que las personas pasan, ves que las cosas pasan, y tu soledad es más grande aún. Pero siempre hay que tener presente algo: Cuando naces y te bautizan, Dios te toma de la mano, y viceversa. Conforme vas descubriendo el mundo, lo sueltas o te aferras más a Él. A mí, me pasó lo primero; pero volví a sentir su presencia, y he tratado de aferrarme más a Él. Huir de los problemas, no es la solución. Poco a poco, se aprende que si estás con Dios, no importa si en el mundo estás solo. Y es muy cierto. Las personas que andan con su vida acelerada, sea en lo que sea, podrá conocer a medio mundo, y medio mundo será su "amigo", pero son las personas que más solas están, y cuando se lo haces notar, para que piense en ello, te rechazan, y arguyen que eso a ti no te importa, cuando en realidad, eres quien le está dando la mano que sin querer busca. Es triste, pero es así. Quién no trata de buscar a Dios, no sabe a que va, su vida está sin propósito. Es difícil el camino; cuando eso te lo comentan, no lo crees, pero cuando lo recorres, te das cuenta de que te dijeron una verdad fundamental. Espero seguir descubriendo a Dios, y cuanto conflicto o prueba tenga que pasar, con su ayuda, la pasaré, no importa cuánto sufra. Si vives para Él, no hay problema que no puedas enfrentar...
"Hagios o Theos,Hagios Ischyros,Hagios o Athanatos,Eleison Imás..."